Estefanía Álvarez se despide del alto rendimiento en la natación artística. Ya le notificó su decisión a la Liga de Natación, a la Federación y al COC

A los ocho años llegó al Centro de Iniciación y Formación para el Alto Rendimiento, y Estefanía Álvarez solo sabía que gracias a sus aptitudes en el porrismo podía sentirse más libre en el agua. Lo que nunca se imaginó es que casi 20 años después, cuando dejara las aguas, iba a dejar una huella imborrable en el deporte nacional gracias a la natación artística. (Foto cortesía tomada de Instagram @estefanialzp)

Dos décadas de carrera que dejaron infinitas experiencias, amistades, frustraciones, recuerdos, hazañas y podios, que le permitieron cantar, a todo pulmón, el himno antioqueño y colombiano en cientos de piscinas del país y del mundo.

Estefanía ya le notificó a la Liga de Natación, a la Federación y al Comité Olímpico Colombiano su decisión de retirarse, pues ella, estadística de profesión de la Universidad Nacional, avanza con sus estudios de especialización en Gerencia de Proyectos en EAFIT y trabaja en el Observatorio del Deporte de Indeportes Antioquia, por lo que no tiene el tiempo suficiente para seguir bailando con su belleza, carisma y talento en el agua.

Sin embargo, ella espera que sus conocimientos y profesión le permitan regresar al deporte para ayudarle a crecer a nivel departamental y nacional, no como atleta, pero si en un posible cargo administrativo.

Entre sus logros, ella recuerda con cariño la medalla de oro en el Campeonato Sudamericano del 2018, el regreso a unas justas olímpicas cuando se clasificaron a Tokio 2020, pero su momento favorito es ser la primera colombiana, junto a Mónica Sarai Arango, que llevó la bandera del país a unos Juegos Olímpicos en la natación artística, cuando conquistaron el cupo en Río 2016.

A Estefanía le deseamos todos los éxitos en sus proyectos, y el eterno agradecimiento porque nuestro corazón, junto al de ella y cientos de aficionados, se convirtió en un solo latir por Antioquia y Colombia.