Indeportes Antioquia 50 años (39): con los Juegos Centroamericanos y del Caribe, edición XIII, Medellín se hizo grande 2

Hoy presentamos la entrega número 39 de esta serie, correspondiente a la segunda parte del capítulo 16 del libro Indeportes Antioquia 50 años, editado en 2019. En este capítulo, seguimos hablando de que, con los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1978, Medellín se hizo grande. (Imagen promocional de los Juegos Centro Americanos y del Caribe 1978 tomada de AQUÍ)

El deporte como plataforma

Para Medellín, el reto de organizar con excelencia los Juegos Centroamericanos y del Caribe tuvo un doble propósito: fue la ocasión para mostrarse ante el continente y, sobre todo, representó el punto de partida para enfocarse en políticas de apoyo al deporte, su promoción, su infraestructura, el desarrollo de las ligas. Sirvieron para formar atletas de alta competencia, tal como lo hizo el Valle del Cauca con los Juegos Panamericanos de Cali-1971.

Todo ese esfuerzo económico gubernamental fue la plataforma para ponerle un sello de progreso a Medellín y a sus municipios vecinos, enfocado en la construcción y mejoramiento de los escenarios ya existentes, reformas y construcciones para promover mayor interés y más dedicación por parte de los atletas locales, entre muchos otros beneficios.

Para recibir los Juegos, los municipios de Medellín, Bello y Envigado empeñaron su palabra y su capacidad para consolidar unidades deportivas que aún hoy son ejemplo por su funcionamiento en favor de los atletas.

Entre las obras más significativas que se hicieron para los Centroamericanos están:

-En el Estadio Atanasio Girardot se construyen la pista atlética y la tribuna alta en el sector oriental, además de nuevas cabinas para prensa y radio, y se mejora la cancha.
-Se construye el estadio de atletismo.
-Se remodela el coliseo de baloncesto.
-Mejoras en el diamante de béisbol.
-Renovación del velódromo.
-Renovación de las piscinas.
-Se construyeron el diamante del sóftbol
-Se hacen nuevas canchas de tenis.

Los Juegos significaron una remodelación total de lo que se llamaba el Parque Recreativo Atanasio Girardot, cuyos escenarios, en su mayoría, tenían más de 25 años.

La Villa Centroamericana

Para el alojamiento de los atletas el Instituto de Crédito Territorial construyó el complejo habitacional Tricentenario, con capacidad hasta para 4.000 personas, ubicado al norte de Medellín. Corjuegos, entidad conformada para administrar las justas, no asumió el costo de esta construcción, pero sí la dotación para recibir a los deportistas y delegados con todas las comodidades.

La Villa Centroamericana tuvo cinco núcleos, formados a su vez por bloques. Hay núcleos de 64, 120, 140 y 240 apartamentos. El núcleo tres, de 140 apartamentos, se asignó exclusivamente para las atletas mujeres.

Este complejo, además, contaba con salones de reuniones, oratorio, oficina de turismo, oficina de correos y servicios telefónicos de larga distancia: también locales comerciales, peluquería para hombres, oficina de objetos perdidos, centro de prensa, entre otros servicios.

Curiosidades de los Juegos Centroamericanos de 1978 en Medellín

El Comité Organizador desplegó un Plan Cívico para buscar el apoyo de todos los estamentos, y la respuesta fue muy interesante. Según el periodista Julián Pérez Medina se recibieron ayudas de todo tipo.

Por ejemplo, Laboratorios Roche regaló 500 ampolletas de Valium; se recibieron 500 “volquetadas” de material de playa (arena y cascajo) como regalo de la empresa Masa; Hoover donó 14 lavadoras; se recibieron 133 pupitres, 54 escritorios, 27 máquinas de escribir, 3 cajas de caudales y un ventilador, enseres que ahorraron costos a la organización para enfocar sus recursos a otros frentes.

Los resultados deportivos

Los Centroamericanos dejaron una estela de progreso en la infraestructura deportiva de las tres ciudades sedes, porque, así como Medellín completó su Parque Deportivo, en Bello se construyó la Unidad Deportiva Tulio Ospina y en Envigado el Parque Estadio Sur, obras que contaron con el apoyo de Coldeportes Antioquia, para ese tiempo, Indeportes Antioquia, en la actualidad.

También los atletas locales incrementaron su roce internacional, se enfocaron hacia la alta competencia y potencializaron sus capacidades.

En unos Juegos que tenían y tienen como tradicionales dominadores a Cuba y México, en esa ocasión Colombia consiguió 8 medallas de oro, 24 de plata y 36 de bronce, para un total de 68.

Sobresalieron figuras nacionales como el nadador Pablo Restrepo y el ciclista Balbino Jaramillo, dos paisas que ganaron medallas de oro para gloria del país.

En 2018, 40 años después de la cita de Medellín, fue Barranquilla la encargada de acoger los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Allí, frente al Mar Caribe, Colombia mostró su poderío, recortando la distancia con México y Cuba, al recibir 79 medallas de oro, 94 de plata, 97 de bronce, para un total de 270.

En estos 41 años de historia los atletas colombianos han evolucionado, aprendido, competido internacionalmente y conseguido grandes logros. Esa es la importancia para el país de acoger certámenes de primer nivel, como aquellos Centroamericanos y del Caribe de Medellín 1978. Hasta el año 2019, Colombia suma 5 medallas de oro olímpicas, tres de las cuales son de mujeres antioqueñas: Mariana Pajón (2) y Caterine Ibargüen (1). Y las ilusiones siguen latentes.

Datos y cifras de los Juegos Centroamericanos de 1978

Asistieron a los Juegos 2.065 atletas de 21 países.
Cuba ganó las justas con 120 medallas de oro.
Colombia ocupó el cuarto lugar con 8 de oro.
El equipo de fútbol de Colombia fue descalificado después de ganar dos partidos y empatar el tercero, con el argumento que 16 de los 20 futbolistas eran profesionales.
El nadador Helmut Levy, y los tiradores Helmut Bellingrodt y Bernardo Tobar ganaron dos medallas de oro cada uno.

Un testigo ocular

El periodista Pablo Arbeláez fue testigo de excepción de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Medellín en 1978. En ese certamen cumplió funciones de fotógrafo, contratado por Corjuegos. Hoy, Pablo recuerda pormenores de aquellas justas deportivas y lo hace con detalle.

“Hubo un momento muy significativo en aquellos Juegos Centroamericanos y del Caribe: la ciudad se transformó con el espíritu del certamen. Del día de la inauguración recuerdo que quienes portaban los heraldos y también las madrinas, se lanzaron, pasado el desfile inaugural, a conocer a los grandes atletas de Cuba. Se rompió el protocolo, porque todo el mundo quería conocer a los morochos de la isla.

En aquellos Juegos la mentalidad antioqueña empezó su transformación deportiva. Ese fue, además, el primer acercamiento de Medellín al movimiento olímpico; ese fue el primer gran certamen que organizó la ciudad. Aquí se habían hecho los denominados Juegos Olímpicos Nacionales, en 1932. En esos tiempos, Colombia estaba en pañales de lo que serían las conquistas olímpicas de hoy.

Uno de los hechos más destacados fue que tuvimos la oportunidad de vibrar con la presencia de los atletas cubanos Alberto Juantorena, Alejandro Casañas y el boxeador Teófilo Stevenson, todos ellos figuras del deporte mundial y olímpico que vinieron a Medellín a mostrar su poderío. Ellos hicieron el show.

Otro detalle de suma importancia fueron las ceremonias de apertura y clausura, con la dirección del profesor ecuatoriano Ernesto Armendáriz, quien manejaba el show a punta de banderas para orientar a los estudiantes que dibujaban las figuras con cartelones. Eso fue un enorme festival de colores. Las luces del estadio se apagaron en la clausura para ver dibujados, con luces, en las tribunas, los nombres de los países.

Sin duda, los Juegos Centroamericanos y del Caribe Medellín-1978 fueron el punto de partida para lo que hoy es la ciudad en materia de escenarios y de espíritu deportivo”.

Bibliografía

Pérez Medina, Julián. (1980). Memoria de los XII Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe Medellín 78. Medellin. Editorial Bedout.

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Realización: Oficina de Comunicaciones de Indeportes Antioquia.
Autor del texto original: Fernando Loaiza Gallego.
Adaptación de textos para radio: Juan B. Estrada Mosquera.
Año: 2020 @copyright.