En la jornada de cierre de las justas departamentales también competirá el tenis de mesa

Juegos Departamentales, zonal del Nordeste y Magdalena Medio. 2 finales en baloncesto, fútbol de salón, fútbol sala y voleibol, y una en fútbol habrá este lunes. Foto. Paula y Jakelín, madre e hija en la casa y compañeras en el deporte. (Cortesía).

Un total de 9 finales en deportes de conjunto y las competencias de tenis de mesa individuales sub 15 y sub 21, en la rama masculina, servirán como jornada de cierre del zonal del Nordeste y Magdalena Medio de los Juegos Departamentales-Indeportes Antioquia, certamen que congregó, durante 5 días, a 1217 deportistas de 15 municipios de las 2 regiones.

La representación de Amalfi será la que dispute más finales, mañana lunes 5 de noviembre. Los amalfitanos competirán en baloncesto masculino, fútbol sala masculino y voleibol femenino; Anorí buscará los títulos en baloncesto femenino y fútbol sala de la misma rama; Cisneros tendrá sus expectativas en fútbol masculino y fútbol de salón, varones; Remedios quiere ser el titular en fútbol masculino y fútbol de salón femenino; Puerto Berrío pretende cristalizar sus sueños de llevarse el primer puesto en fútbol sala masculino y voleibol de la misma rama; Segovia saldrá mañana con la intención de ser el mejor de los torneos de baloncesto masculino y voleibol femenino; Vegachí pretende dominar los primeros puestos en fútbol de salón femenino y voleibol masculino; Puerto Nare en fútbol sala femenino, Yolombó en fútbol de salón masculino y Santo Domingo en baloncesto femenino, completan los municipios opcionados en deportes de conjunto para alcanzar el primer puesto y el tiquete para representar al Nordeste y Magdalena Medio en la final de los Juegos Departamentales-Indeportes Antioquia en Rionegro, El Carmen de Viboral y Guarne, desde el 6 hasta el 16 de diciembre.

Dos generaciones un deporte.

En la cancha, identificadas con los números 11 y 12 en su bello uniforme amarillo y blanco, son compañeras y ofician como defensas del equipo de fútbol sala de Maceo. En la calle, ataviadas en ropa más formal, todos creen que son amigas paseando por Anorí. Nadie se imagina ni en los coliseos ni en las calles que son madre e hija. Paula Álvarez tiene 32 años, mientras que Jakelín Palacio, a sus 14, está viviendo la adolescencia. “La gente se sorprende cuando decimos que somos madre e hija. Y más, cuando se dan cuenta de nuestro parentesco y de que jugamos en el mismo equipo” dice Paula.

“Yo empecé a jugar para poder estar cerca de mi hija”, añade la orgullosa madre, quien además del fútbol sala ha jugado microfútbol y hasta fútbol. Jakelin lleva poco tiempo en este deporte, pero si ha jugado en los eventos del sector educativo de Indeportes Antioquia. Las dos son primerizas en un zonal regional de los Juegos Departamentales. “Es una experiencia muy bonita poder estar en este evento y más al lado de mi hija” continúa diciendo esta joven y dinámica madre, quien durante el juego deja en la cancha hasta la última gota de sudor.

La afición de la madre por este deporte comenzó hace 10 años en su residencia, en el corregimiento La Floresta, a 22 kilómetros de Maceo, en la vía que conduce a Puerto Berrío. Allí, en medio de un agradable clima, verdes montañas de escasa altura, las frescas brisas de la quebrada Alejandría y la alegría de los lugareños, se enamoró de los deportes de pelota, sobre todo del microfútbol y el fútbol sala. Ese romance se volvió más fuerte, porque en su familia todos la apoyan, incluso su hijo Juan Pablo, quien práctica el baloncesto.

Paula le dio la vida a su hija y también le inoculó el virus de la actividad física. Jakelin se contagió de manera fácil. Al ver jugar a su madre, sintió el deseo de imitar sus fintas, explorar su fuerza y experimentar la felicidad, euforia y satisfacción que se producen tras un partido. Sus primeros escarceos con el balón los hizo hace 3 años. Desde ese momento, un hilo mágico e invisible las volvió más inseparables. Están unidas por el cordón umbilical del deporte y por un balón que en noches de campeonato les quita el sueño, pero no la alegría.

En Anorí, en este zonal regional, la ilusión de madre e hija de llegar a la final quedó aplazada hasta una nueva oportunidad. Los resultados no las favorecieron. Lo que sí consiguieron fue el cariño del público, muchas amigas para fortalecer los lazos regionales y el deseo de seguir trabajando duro para volver a las justas y representar a Maceo con todo el pundonor de los aguerridos y generosos habitantes de ese municipio del Magdalena Medio.

En Paula y Jakelín están amalgamadas dos generaciones de mujeres que luchan por sus ideales; dos personas que representan la preciosa experiencia de los años y el inagotable vigor de la juventud; dos seres que a través del deporte exaltan el valor de la sana competencia, fortalecen la integración familiar y construyen tejido social.

Programación deportiva para el lunes 5 de noviembre de 2018 aquí en Anorí 08-2018