Botero, el ciclista de El Retiro que bañó de oro a Antioquia en la montaña

Muchos creían que la medalla de oro se quedaría en casa, en las manos de un hombre (Juan Fernando Monroy) que como anfitrión conocía suficientemente el terreno en el que se correría la prueba del Cross Country masculino de los Juegos Nacionales del Bicentenario, pero la fe y categoría de Jonathan Botero cambiaron el pronóstico.

Este pedalista antioqueño, nacido en ese remanso conocido como El Retiro, en el que la pista es una hermosa montaña, mostró credenciales este viernes y le dio el primer lugar del podio a Antioquia, acompañado en el tercer escalón de un juvenil que le sigue los pasos como Cristian Aranzazu.

La gesta se originó en la parte alta del barrio Pizarro, en Yumbo (Valle), donde Botero siempre encabezó la caravana de 36 pedalistas y al final de cada vuelta aumentaba la diferencia con sus persecutores. Al final de cada giro convencía más a los espectadores de que el triunfo no se le caería a Antioquia.

La voz del anunciador repetía una y otra vez que el tiempo en cada vuelta no pasaba de 14 minutos y así se fortaleció la aspiración paisa de entonar su himno en tierras vallecaucanas.

El ritmo que impuso fue impresionante, ni siquiera el fuerte calor que acompañó la tarde vallecaucana apaciguó su ímpetu, para que luego de 29.4 kilómetros recorridos levantara los brazos en señal de victoria. Se bajó de su bicicleta como si nada y se fundió en un fuerte abrazo de agradecimiento con Héctor Pérez, el entrenador que les dedica tres horas diarias de lunes a domingo para perfeccionar sus maniobras.

Botero agenció 1:16;31 horas en el circuito de 4.2 kilómetros, después de recorrer 29.4 kilómetros, mientras que Cristian Aranzazu fue bronce con 1:19;18.

En cuanto a la estrategia explicó: “Sabíamos que los contrincantes iban a ser Juan Fernando Monroy (Valle) y Jonathan Cañaveral (Risaralda) y desde el principio tuve la confianza, las piernas, y vuelta tras vuelta me sentía mejor, podía apretar mucho más y con las indicaciones de mi entrenador Héctor Pérez pudimos seguir aumentando la diferencia y estar más tranquilos para la última vuelta”.

También nos reveló lo que le dijo el profesor Pérez para que al final de cada vuelta se pudiera ir asegurando la medalla»: “Tranquilo, apriete en las subidas, tranquilo en las bajadas y cuide la bicicleta. Agregó que «el circuito era muy bonito, en la mañana nos preocupó un poco por la lluvia, a las mujeres les complicó algo, pero para nosotros estaba perfecto”.

De igual forma, resaltó el trabajo en equipo que realizaron los cuatro representantes antioqueños, lo que al final nos dio el 1-3 en la medallería: “Muy contento por la medalla de bronce de Cristian, veníamos buscando también el oro”.

Para Botero es su segunda presea en Juegos Nacionales, ya que en 2012 fue bronce en las justas que tuvieron como subsede a Santander de Quilichao en 2012. Hace cuatro años un desperfecto mecánico lo sacó de los medallistas, pero esta vez traía toda la confianza.

Asegura que lo de ahora es una bonita revancha, ya que aparte de su ardua preparación sacrificó muchas cosas y allí están los frutos.

Ahora con 27 años, Jonathan recuerda que empezó a los 8 llevado de la mano por su tío, John Jairo Botero, quien en su momento le dio muchos triunfos a Antioquia. Dice que no ha podido retomar los estudios superiores por el periplo que tuvo por Europa, pero quiere seguir con algo relacionado con el deporte.

Esta camada de ciclistas de alto esfuerzo que viene de El Retiro, se mantiene muy unida en la concentración y tiran todos para el mismo lado, lo que se evidenció en las carreras de Downhill y Cross Country.

Marco Antonio Garcés-Periodista Indeportes Antioquia en Cali.